Criminólogo aseguró que por cada seis secuestros, solo uno
se denuncia
El secuestro es uno de los delitos que más
ha incrementado en el país. Para el año pasado 1.180 secuestros en Venezuela,
mientras que en 2010 se contabilizó un total de 870, según cifras de denuncias
registradas por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y
Criminálisticas y la Guardia Nacional. El porcentaje de incremento de este
delito es de 500%, entre 2009 y 2011; y el del homicidio es 350%. “El secuestro
se ha convertido en un crimen rentable y de poco riesgo para el delincuente”,
aseguró el experto.
Ser mujer, portar joyas y dar un paseo en
la noche por una zona poco transitada podría ser la combinación perfecta para
llamar la atención de los secuestradores express. Rafael León, ex director del
departamento de Bandas, Drogas y Robos Cicpc, mencionó que esas son las
características que pueden poner en riesgo la seguridad de las venezolanas,
debido al alto índice de secuestros de mujeres que se registran en el país. Sin
embargo, no descartó que el género masculino se encuentre exento.
Mármol García indicó que a partir de los
días miércoles hasta los domingos las bandas de secuestradores se encuentran
más activas y señaló que los grupos que antes se dedicaban al robo de autos
blindados, bancos y joyerías ahora operan en actividades de secuestros
prolongados, los cuales requieren de logística y más de un mes de preparación,
para detectar a personas adineradas que residen en zonas del este de Caracas.
León mencionó que a estos crímenes también
se han unido ex funcionarios policiales y militares. La participación de la
policía en actos delictivos ha sido denunciada muchas veces en Venezuela. El
propio ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Tarek El Aissami, admitió
a inicios de 2010 que efectivos de la policía han estado involucrados hasta en
20% de todos los delitos.
Al delito de extorsión y secuestro también
se han sumado guerrilleros y ex rebeldes colombianos, dijo Mármol García. Pero
son los jóvenes delincuentes de las grandes barriadas, aquellos que previamente
se dedicaban al sicariato y al microtráfico de drogas, los que constituyen el
mayor riesgo para las víctimas. “Son lo que nosotros llamamos en el argot
policial ‘coco. Para muchos de ellos la vida no vale nada, y ante un acoso
policial o una mala negociación, ajustician a la víctima”, expresó.
Otra modalidad de plagio es el psicológico
o telefónico, denominado así por el consultor de seguridad, Luís Granados.
“Llaman a tu casa y te dan todo tipo de datos relacionados al familiar que
desean secuestrar y piden a cambio una cantidad en tarjetas telefónicas”,
explicó Granados.
Las bandas dedicadas a la extorsión,
término que utiliza la legislación venezolana para este delito, se encuentran
en centros penitenciarios y utilizan las Páginas Blancas y Amarillas, según
indicó Mármol García.
¿Denunciar
o no denunciar?
Venezuela ingresó a la lista de los 10
países con más tasa de secuestros a nivel mundial en 2007, ocupando el noveno
lugar. Sin embargo, el miedo a perder al familiar plagiado y la desconfianza en
las autoridades y a las instituciones gubernamentales hacen que por cada seis
secuestros, solo uno se denuncie. “Si en 2011 hay 1.180 denuncias por plagio,
quiere decir que en realidad hubo cinco mil a nivel nacional”, explicó el
criminólogo.
Para evitar ofrecer mayor impunidad a los
delincuentes que escogen este delito para hacer su quincena, la Asamblea
Nacional sancionó en 2009 la Ley Contra el Secuestro y la Extorsión. En el
documento se establece que los familiares deben denunciar a las autoridades
cuando un allegado sea víctima de secuestro, al igual que sanciona a aquellas personas que paguen un
rescate a los plagiarios.
A pesar de que la ley busca tener un
registro confiable de los secuestros en el país, en la parte práctica “no tiene
sentido”. Mármol García indicó que esta disposición coarta la libertad de cada
persona de agotar todas las vías existentes y señaló que no se ha sancionado a ningún familiar por estas
circunstancias. “Antes de salir a perseguir a las personas por querer rescatar
a sus allegados, la policía debe desmantelar a las bandas de secuestradores”,
afirmó el criminólogo.
No obstante, expertos coinciden en que ante
una situación de secuestro la familia debe denunciar el caso a la División Antiextorsión
y Secuestro, pues estos funcionarios saben cómo negociar con los delincuentes.
“Hay que comprender que el familiar pasa a ser una mercancía y los sentimientos
deben alejarse un poco”, recomendó el criminólogo.
PARA PREVENIR
“Hay que estar concientes que Venezuela es
un país violento e inseguro”, señaló Mármol García, luego de precisar que solo
uno de cada cinco secuestros es planificado, por lo que aconsejó que la mejor
medida de prevención es la prudencia.
Por su parte el asesor de seguridad, Luís
Granados, comentó que estar alerta al salir y entrar al hogar y al lugar de
trabajo y notificar cualquier situación o vehículo extraño al cuerpo policial
más cercano es la medida de prevención ideal.
También recomendó que se deben evitar
realizar paseos por lugares oscuros, sin vigilancia y solitarios, al igual que
no proporcionar datos de identidad en una llamada telefónica y no abrir la
puerta de la vivienda sino se está esperando visita. “Conocer al personal que
trabaja dentro de la casa o del edificio es también muy importante”, dijo
Granados.
Publicado en Diario 2001 el 1 de febrero de 2012






