En las primeras 36
horas del año fueron ingresados 45 cuerpos a la morgue de Bello Monte
Cuando el reloj marcó el inicio de un nuevo año, toda
la familia se encontraba reunida. Risas, bailes y conversaciones llenaban el
ambiente. Los parientes de la niña Daveilí Eleny Mijares no fueron la excepción,
pero sí parte de las 45 familias que en el segundo día de enero tienen a alguien
por quien llorar en Caracas.
A las 2:00 de la madrugada, las risas, los bailes y las
conversaciones se paralizaron en la casa de la tía de la niña, ubicada en la calle
El Padre del barrio Santa Ana de Carapita. Un tiroteo entre dos bandas que
tienen acosada a la comunidad se inició en las afueras de la vivienda. Dentro,
familiares y amigos corrieron a resguardarse en una de las dos habitaciones que
conforman la casa, pero la madre de Mijares, Liseth Rivero de 39 años, estaba
preocupada por su hijo de 16 años y se quedó buscándolo en la sala.
Entre los gritos y la angustia, Rivero no se percató
de que la pequeña estaba detrás de ella cuando uno de los disparos detonados
por los delincuentes penetró la puerta de la casa, hirió a una vecina y a
Rivero antes de impactar letalmente en la cara de su hija, de siete años de
edad.
Sólo quedó el desespero y el horror al ver que la niña
estaba tendida en el suelo. Los parientes se llevaron a las tres víctimas al
Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. Una amiga de la familia de Keyailí Pérez, de
24 años, ingresó con una herida en el brazo derecho. Liseth Rivero resultó con baleada en la pierna izquierda,
mientras que el cuerpecito de la niña no aguantó la reanimación de los médicos
y perdió la vida.
“Liseth ya está de alta, pero está destrozada por la
muerte de Daveilí. Ella era la niña de sus ojos”, comentó uno de los parientes
que se encontraba en la morgue de Bello Monte para retirar el cadáver.
La niña asesinada estudiaba segundo grado en la unidad
educativa Concentrada Número 13 y sus más allegados la despedirán en la
funeraria La Escorial de Antímano durante los próximos días.
Investigaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas,
Penales y Criminalísticas determinaron que la bala que hirió a las dos mujeres
fue la misma que se arrojó a la altura del labio de Daveilí Mijares. También
presumen que los grupos delictivos implicados en el suceso están identificadas
como la banda de “Los Gochos”, liderada por “El Marquito” y la banda del “Lindo”,
que suma en sus filas a ocho antisociales.
Publicado el 3 de enero de 2012 en el Diario 2001

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